PORTUGUÊS
Pouco a pouco vou descobrindo que no Brasil existem muitos amantes do jamón ibérico e é uma grata satisfação para mim saber que estas pessoas realmente se interessam por este maravilhoso produto ibérico. A assiduidade no blog do cortador de jamón, tem sido maior do que eu esperava e inclusive tive o prazer de receber ligações de pessoas interessadas no assunto, o que para mim é uma enorme satisfação receber estas ligações e responder a todas as questões / duvidas colocadas.
Mas a intenção do blog é informar em todos os âmbitos, tanto no profissional como pessoal, prestar serviços em ambos ambientes, mas também cabe a mim fazer e relatar, no meu ponto de vista, abusos por parte dos poucos vendedores de este produto.
Semana passada estive num famoso empório de São Paulo para comprar o melhor Jamón que esta presente no mercado nacional (não que seja o melhor da Espanha, mas realmente é muito bom) e lembrei dos meus tempos de vendedor na Vila Viniteca de Barcelona, assim poderia fazer uma comparação de preços. Obviamente os preços no Brasil são maiores que na Espanha, onde o jamón faz parte do dia a dia da família espanhola, o consumo é maior e a produção é nacional e aqui, tratando-se de um produto de importação e de origem animal, infelizmente o preço final ao consumidor é ABUSIVO.
Os consumidores gourmets do Brasil estamos acostumados a pagar preços muito superiores aos do estrangeiro, cargas tributarias abusivas, leis obsoletas e ultrapassadas, fiscais corruptos… resultado, preços até 20 vezes maiores que na origem. De certa forma, é compreensível já que até chegar ao consumidor há uma rede muito grande de fornecedores (produtor, exportador, logística, fiscal, receita federal, importador, lojista) e para dar um exemplo bem tosco, o vinho que é um produto tão nobre como o jamón ibérico, porem já consagrado os valores são altos, porem já vão se acomodando ao mercado devido a grandíssima concorrência que ha no mercado de importadores. O consumidor agradece. Mas mesmo assim os preços são altos, por exemplo, um vinho comprado na Espanha por 6 euros, provavelmente aqui no Brasil chegará ao preço de 60 reais na media, é um preço até que acessível para todos, porem alto para a qualidade que normalmente tem um vinho que custa 6 euros em origem.
No caso do jamón, quando perguntei o preço do jamón (era paleta, o que é mais barato que o jamón. O jamón sempre é o pernil, pata traseira) ao vendedor do empório que fui, para o meu espanto ele me disse que o quilo custa R$ 900,00. Lembrei dos preços que vendíamos as paletas ibéricas desta marca por 85,00 €uros e pensei que estava tendo algum engano…voltei a perguntar e me confirmou.
Com esta resposta existem varias perguntas. A primeira é, porque chega ao Brasil a este preço? Não ha concorrência para este produto, se existissem mais importadores engajados na promoção e divulgação deste produto os preços seriam menores, sem duvida. A segunda, realmente os exportadores espanhóis e os importadores brasileiros querem promover e divulgar este produto? Parece que não, pois ninguém, ou quase ninguém compraria 100gr a R$90,00 só para provar um produto que alguém disse que é bom. A este preço poucos serão os atrevidos a comprar este produto simplesmente para conhece-lo. O trabalho de divulgação de um produto vem vinculado ao preço, se não ha um preço competitivo no mercado não haverão compradores assíduos. O mercado paulistano, consumidor de 60% de toda a gastronomia gourmet do Brasil, esta acostumado ao Proscciuto italiano e independentemente que a qualidade deste produto seja muito inferior ao jamón ibérico tem os preços muito mais competitivo e isso garante a continuidade e rotatividade no mercado nacional.
Sem duvida muitos de nós brasileiros queremos poder comprar sempre que desejado o apreciado jamón ibérico, porem não queremos ser enganados, queremos pagar um preço justo, por um produto de qualidade, agora R$900 o quilo, não dá!
Senhores exportadores, importadores e lojistas, por favor pensem nos consumidores e no futuro, não só no presente. Preços melhores por favor!
CASTELLANO
Poco a poco descubro que en Brasil hay mas amantes del jamón de que esperaba y es una grata satisfacción para mi saber que estas personas realmente se interesan por este maravilloso producto ibérico. La asiduidad en el blog cortador de jamón Brasil, es mayor de la esperada y incluso, tuve el placer de recibir llamadas de personas que tenían dudas y querían preguntarme sobre el Jamón (como cortar, donde comprar, ¿Hay futuro para el Jamón?), para mi es una enorme satisfacción contestar a todas las preguntas formuladas por personas que se interesen por el jamón ibérico en Brasil.
Pero, la intención del blog, además de informar en todos los ámbitos, también es de prestar servicios y en este caso luchar para la mejora de la oferta existente en el mercado nacional brasileño. En este caso, lo que hago es un protesto por precios mas justos para el consumidor brasileño.
Semana pasada estuve en una famosa tienda gourmet de São Paulo para comprar el mejor jamón ibérico disponible en el mercado nacional (no es que sea el mejor de España, pero es muy bueno) y me acorde de los tiempos de vendedor en Vila Viniteca de Barcelona, que vendíamos el mismo producto, para hacer una comparación de precios. Es comprensible que los precios en Brasil sea mas altos, en se tratando de un producto noble de importación, además no estamos hablando de un producto que haga parte del día a día del brasileño, pero no podemos olvidarnos del cambio que vivimos con el vino, que ya hace parte del día a día de muchos de nosotros y por cuenta de la creciente competencia entre importadoras, el precio de vinos de calidad esta cada vez mejor y obviamente el consumidor compra mas y consume mas. La cuestión es que hoy por hoy, el jamón ibérico vendido en Brasil tiene un precio ABUSIVO y esto impide que la demanda crezca, desfavoreciendo a productores/exportadores en su origen, importadores y profesionales vinculados al jamón en general.
Los consumidores de alimentos gourmet en Brasil, estamos acostumbrados a pagar precio exorbitantes y muy superiores a los precios ofrecidos en el extranjero (Paraguay, EE.UU. y E.U.), por culpa de las cargas tributarias altísimas de la receta federal de Brasil, fiscales corruptos de la hacienda, Leyes obsoletas y ultrapasadas, lo que resulta en precios de hasta 20 veces mas caras que en su origen. Lo que de cierta forma es comprensible, pues hay una cadena de proveedores muy extensa hasta llegar al consumidor final ( productor, exportador, logística, receta federal, fiscal, importador y tienda). Con el vino paso algo muy interesante, que espero que pase lo mismo con el jamón. La competencia entre las importadoras y la baja del dólar en relación al real brasileño, hizo que los precios de los vinos sean mas accesibles a muchos de los brasileños, con todo esto el vino ya hace parte de la vida cuotidiana de mucho brasileños, haciendo que una cadena de personas consumidoras, profesionales, comerciantes y productores ganen. Con esto, toda la sociedad agradece. Créanse empleos, escuelas, restaurantes, tiendas…
Pero volviendo al tema del jamón y la tienda que fui, cuando pregunte al vendedor el precio del jamón (era paleta ibérica de bellota de Huelva), para mi asombro e ingrata sorpresa la respuesta fue “Son R$900,00 el quilo!” (lo que hoy equivale a 394€/kilo). En un intento de corrección, volví a preguntarle el precio y claro, la respuesta fue la misma.
Con esta respuesta pasaron innúmeras preguntas un mi cabeza, la primera es si realmente a los productores/exportadores les interesa divulgar y promocionar el Jamón en Brasil. Con estos precios, de las personas que aun no tuvieron la oportunidad de conocer anteriormente en jamón, casi nadie comprará 100 gramos para simplemente probar por R$90,00 (39,50€). La segunda pregunta ya venia con una respuesta embutida, ¿porque será que el procciuto italiano vende mas? Claro, el precio y la promoción que hacen los italianos es mucho mejor que de los españoles (aunque el procciuto sea infinitamente inferior al jamón ibérico). São Paulo tiene una colonia de italianos enorme y por supuesto “la tierra tira”, pero los paulistanos no son tontos y sabemos distinguir lo bueno del malo. Un dato, São Paulo consume 60% de toda la gastronomía gourmet del país.
Sin duda, muchos de nosotros brasileños queremos poder comprar siempre que deseamos el apreciado jamón ibérico, pero sentirse robado o timado no hace parte de este deseo. Queremos pagar un precio justo por un producto de calidad, pero sinceramente R$900 (394€) por quilo de la PALETA ibérica no puede ser. Nos están atracando.
Señores productores/exportadores, importadores y comerciantes, si es del deseo de todos vender, divulgar y hacer crecer al jamón en Brasil, debemos pensar en los consumidores y en el futuro, no solo en el presente. ¡Precios mejores por favor!






